Es más fácil morirse. Nadie te reta, nadie te lastima, nadie te cobra. Paga la familia y si no, hacen inventos con tu cuerpo inerte.
Porque todo es plata. Si te quieres morir, te cobran más que todo lo que gastaste para vivir antes. Si te estás muriendo, los médicos hacen todo lo posible... todo lo posible para darte la mayor cantidad de medicamentos y hacerte los más examenes posibles para sacarte más plata.
Vomita, tiene fiebre, no se mantiene de pie y se tira en la silla de ruedas. Los blancos uniformes desfilan a su alrededor, pero ninguno le presta atención.
¿Ser útiles para la sociedad?
¿Para qué sociedad?
Para su grupo social al que pagan por pertenecer con el bono que reciben a fin de mes.
La burocracia nos sirve de mucho. Nos ayuda a morir entre un trámite y otro.
No, no es necesario tener mucha plata. Basta con tener tiempo (y éxito) entre fiebre y fiebre para cada una de las diligencias.
Lo que ocurre es que quieren probar si te alcanzas a morir y dejar tu plata en alguna de las instituciones que te cobran. Total, finalmente todas llegan al Estado y se reparten entre la gente con más plata del país.
¿Qué importa lo enfermo que esté? Hay reglas y un orden que hay que cumplir.
No se crea la muerte, a nadie le importa, ni siquiera a los médicos. Mejor muérase y no se crea nada. Hágalo de verdad. Se lo digo, es más fácil.